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El
método de realizar peregrinación:
7
de Zil-Haj
Quien
haya manifestado
la intención de
peregrinar en la
modalidad de
“tamattu'” debe recortarse el
cabello, y si es de sexo
mas culmino puede afeitar su cabeza. Quien manifieste
la intención de
peregrinar “Hayy y Umrah”
(qirán) debe continuar
con el ihram hasta
el fin de la
peregrinación.
8
de Zul Hajj
El
octavo dia del mes
de Dulhiyyah, los peregrinos se encaminan a Mina. Este día recibe el nombre de al-Tarwiya
(reflexión propia o inducida y, también aprovisionamiento de agua).
En este día, el día de al-Tarwiya, el
peregrino que realiza su peregrinación según las modalidades del Qiran
o el Ifrad se dirige a Mina directamente, puesto que ya entró
en el estado de sacralización (ihram). Por el contrario, el
peregrino que eligió hacer su peregrinación de acuerdo a la
modalidad de Tamattu'u, debe poner su intención en realizar
este quinto pilar del Islam y, posteriormente, entrar en el estado de
sacralización.
1.
Todos
se dirigen
a Mina, cerca de
la Meca, y
allí rezan
el salat del
mediodía, de la
tarde, del ocaso, de la
noche y del
alba del día
de 'Arafat. Es
conveniente al peregrino, en este día, el que incrementa la recitación
del Corán y la solicitud de perdón a Dios, con el fin de prepararse
para el día siguiente o día de 'Arafat.
Luego de
salir el sol,
los peregrinos se
dirigen de
Mina a
'Arafat, deteniéndose en
Namirah hasta
el mediodía. Es
recomendable no partir desde Mina hacia 'Arafat hasta
que haya salido el sol en el día noveno o día de 'Arafat.
9
Zul. Hajj (el día de ARFA)
El
día de
'arafat es
el noveno del
mes de
dul hiyyah, y
estar en
Arafat ese día,
es el
momento más
importante de la peregrinación,
no pudiendo substituirse
por ninguna
expiación. Dijo el profeta: “El
peregrinaje es Arafa”.
El momento en que
tiene lugar se inicia al filo del mediodía del día noveno del mes de
la peregrinación y se extiende hasta la aparición de las luces de la
aurora del día décimo.
La única exigencia para cumplir con este capital rito es la presencia
del peregrino en este lugar en cualquier momento del lapso de tiempo
indicado anteriormente. Es necesario que el peregrino que llega de día a ´Arafa prolongue su
estancia allí hasta la caída del sol , o bien , si ha llegado de
noche , ha de prolongar su estancia hasta el alba ( al - Fayr ).
Acciones que
realiza el peregrino durante su estancia en Arafat.
El rito que constituye la permanencia en Arafat se caracteriza
por su sencillez y ausencia de prescripciones detalladas. Partiendo de
esta realidad podemos considerar a Arafat como una entrevista personal
entre el creyente y Dios. En esta entrevista, y conociendo la cantidad
y la calidad de la misericordia que Dios concede al hombre en este día
(y que es causa de la humillación y la cólera de la Fuerza del Mal,
tal como lo expresó el Profeta, sobre él la Paz, en el dicho que se
ha mencionado más arriba), la persona que asiste a ella debe
presentar el mayor número de buenas obras, tales como el
arrepentimiento, la solicitud del perdón, el examen de conciencia, el
recuerdo de Dios,..., para confeccionar con ellas un conjunto, el
mejor posible, de datos personales que servirán como documento de
identidad individual, único e intransferible, de esa persona ante
Dios. Por este motivo, el contenido y significado último de este rito
de permanencia en Arafat no provienen o no se hallan en la fórmula
prescrita por la ley islámica para su cumplimiento, sino que depende,
total y completamente, de la disposición personal y del fuero interno
de cada uno de los peregrinos.
De acuerdo a este marco primordial en el que debe ser entendido Arafat
existen diversas acciones que conducen al logro de este objetivo:
1.
-Conviene que rece las dos oraciones del mediodía y de la
tarde de modo individual, abreviadas, juntas y en el tiempo de la
primera. Lo que se denomina en árabe qasra wa yama`an (es
decir, juntando y abreviando).
El objeto de esta actuación es que el hombre entre en un diálogo íntimo
con Dios sin que le distraiga, de esa intimidad dialogante con Dios
ninguna actividad, ni siquiera la de prepararse para cumplir la oración
en grupo.
2.
-Le es lícito encaminarse hacia la colina de la Misericordia
para cumplir allí con su permanencia en Arafat. Pero con la condición
de que esto no provoque molestias a otros peregrinos. De ser así, es
preferible que ruegue a Dios y le implore en el mismo lugar de Arafat
en el que se encuentra.
3.
-Es recomendable para el peregrino que, en el momento de la
puesta del sol (es decir, el instante en que dos de los signos divinos
más evidentes -la partida del día y la llegada de la noche- tienen
lugar), vuelque su esfuerzo y atención en la súplica ardiente a Dios.
-Conviene
que no rece las dos oraciones del crepúsculo y de la noche hasta no
haber llegado a Muzdalifa.

La llegada del
peregrino a Muzdalifa se produce en la noche del día décimo (es
decir, la noche anterior al día décimo, y que, en la costumbre española,
sería la noche del día noveno). Aquí debe rezarla oración del crepúsculo
y de de la noche juntas y abreviando esta última. Si el peregrino es
una persona anciana o débil le está permitido partir directamente
hacia Mina después de haber cumplido con las dos oraciones
mencionadas. Los demás peregrinos han de pernoctar en Muzdalifa
y permanecer aquí hasta haber realizado la oración del amanecer del
mismo día décimo. Después de esta oración, continúan allí y
dedican el tiempo al recuerdo de Dios, hasta el momento de la
inminente salida del sol. En ese instante deben salir para Mina.
En Muzdalifa, cada peregrino debe recoger siete pequeños
guijarros, del tamaño aproximado de un garbanzo (y no como ocurre con
mucha gente, cualquier tipo de piedra), para su utilización en el
rito que tiene lugar en Mina. El sentido de esta acción es la
de enseñar al ser humano que los momentos de descanso no son momentos
de distracción sino de relajación de la fatiga de anteriores
esfuerzos y de preparación para el cumplimiento de obligaciones
futuras, de la misma manera que el hombre aprovecha su salud para
prevenir sus estados de enfermedad o su vida activa para asegurar su
vida pasiva cuando le alcance una mayor edad. Reunir guijarros es una
forma de llamar la atención del hombre sobre su relación con las
fuerzas del Mal. Se le advierte que su actuación debe ser constante,
incluso en los momentos de descanso, y que su preparación ha de ser
continua en su combate contra el Mal. |